Si bien existen destinos que resultan los más concurridos durante diversas temporadas y con precios algo elevados, también es posible hallar opciones al alcance de todos. En los alrededores de Lima se encuentran coloridos paisajes llenos de tradición, aire limpio y sabores, los que pueden visitarse provechosamente durante el fin de semana largo que se aproxima.
Los distritos de Santa Eulalia y Callahuanca, ubicados en la provincia limeña de Huarochirí, son lugares donde reina el sol. Si uno desea escapar del cielo gris, las empolvadas paredes y el caos vehicular de la capital, estos destinos son los indicados.
Para llegar a estos parajes se debe tomar el ómnibus con rumbo a Chosica en la plaza Dos de Mayo, por citar un lugar céntrico. El pasaje cuesta de 2.00 a 2.50 nuevos soles.
Durante el camino se deja de lado el tumulto citadino y uno se va adentrando en la Sierra, percibiéndose cada vez paisajes más tranquilos para la vista y los ánimos.
En Santa Eulalia y Callahuanca, la ministra de Comercio Exterior y Turismo, Mercedes Araoz, encabezó excursión por atractivos turísticos cercanos a Lima, para ser visitados en el próximo feriado largo.
Transbordo
Al llegar a Chosica, en los alrededores del concurrido parque Echenique, se puede abordar los carros rumbo a Callahuanca o Santa Eulalia, con un precio aproximado de 2.50 nuevos soles. Hay también carros que llevan directamente desde Lima hasta Santa Eulalia.
Si se consideran los gastos de ida y vuelta, el costo sería de aproximadamente 10 nuevos soles en movilidad, toda una alternativa económica y con un destino poco conocido pero atractivo.
“Incluso, estos destinos se pueden visitar en un solo día. Claro que si desean quedarse más tiempo, el viajero tiene la opción hospedarse o acampar, ya que se trata de amplios lugares llenos de naturaleza; además, los lugareños son personas cálidas y de buen trato a los visitantes”, sostuvo la ministra de Comercio Exterior y Turismo, Mercedes Aráoz, durante una visita a estos lugares, donde promovió el plan Turismo a tu alcance... Lima y alrededores.
Los sabores son parte de la tradición y la idiosincrasia de los pueblos. La palta, un producto común en muchas mesas, adquiere características especiales en Santa Eulalia. Con una consistencia y un sabor de mayor calidad, impresiona a los visitantes.
Son las innovadoras preparaciones las que sorprenden. Conocida es la causa rellena con palta, pero aquí se desarrollan recetas como torta de palta, alfajores rellenos con palta, ñoquis, helados, flan e incluso un pisco sour con palta, que se luce como un cóctel diferente y, además, elegante.
Chirimoyas
A media hora de Santa Eulalia, aproximadamente, se encuentra Callahuanca. Este lugar de preciosos paisajes naturales esconde entre sus arbustos las chirimoyas más exquisitas. Inmensas, algunas del tamaño de un melón, no han podido escapar del ingenio que abunda en las cocinas de los lugareños.
El helado de chirimoya es el orgullo de sus pobladores. Las señoras lo preparan y comentan que es uno de los mejores manjares que se pueden preparar y consumir en todo el Perú. Ellas están de acuerdo en que esta fruta es una bendición que ha caído en el suelo de su distrito.
“Un árbol de chirimoya puede durar hasta 80 años y dar frutos todos los años. El sabor de las chirimoyas es exquisito. Quizá es difícil exportarlas porque maduran demasiado rápido y no aguantarían el trajín, pero hay pobladores que empiezan a darles un valor agregado y las venden como yogur. Algunos les ponen etiquetas a sus botellas, y esto ya es un pequeño paso significativo”, señala Víctor Villanueva, viajero y guía turístico.
Esta ruta gastronómica incluye también a la trucha. Preparada a la leña, frita o cocinada con piedras calientes, los pobladores la ofrecen en sus restaurantes. También se realizan visitas a una piscigranja, donde el visitante tiene la opción de escoger la trucha que desea comer.
Para el alcalde de Callahuanca, Francisco Pérez Ticse, los limeños, muchas veces, no conocen aquellos lugares que se encuentran cerca de ellos y que pueden servir de mucho para recrearse y relajarse. “Venir aquí es fácil y no quita mucho tiempo. Están todos invitados”.
Los distritos de Santa Eulalia y Callahuanca, ubicados en la provincia limeña de Huarochirí, son lugares donde reina el sol.
Vestigios arqueológicos
Con un espíritu aventurero se puede realizar una caminata rumbo a las ruinas de Acopaya, que datan de 900 a.C. a 1100 d.C, y que, además, han sido descubiertas recientemente, según informaciones municipales.
Se encuentran también los vestigios arqueológicos de Palle Viejo, que datan del período incaico y que pertenecieron probablemente antes a la etnia de los Acopay.
Todo esto se aprecia cuando uno se adentra más en las montañas, pero en el centro de Santa Eulalia se puede visitar el Parque Lítico de Vista Alegre, que expresa el sincretismo del lugar con sus figuras talladas en piedra, las que el visitante apreciará en su breve recorrido.
“Éste es un parque que ha sido construido en los últimos años y está hecho de piedras. Representa el sincretismo de las culturas andina y occidental. Encontramos representaciones religiosas talladas en piedra", señala el alcalde de Santa Eulalia, Elías Toledo Espinoza.