Pérou 23 Juin.- Un grupo de amantes de la cultura andina junto a los miembros de los denominados Ayllus Reales del distrito de San Sebastián, ente social que desde la época colonial agrupa a la todavía existente nobleza inca, realizaron una original ceremonia ritual al culto solar por motivo del solsticio de invierno en el Cusco.
Esta ceremonia religiosa realizada en privado se llevó a cabo en contraste a la escenificación de la ceremonia del Inti Raymi o Fiesta del Sol que desarrollará este martes 24 de junio.
Desde la madrugada de hoy los oficiantes, unas 150 personas, esperaron la salida del sol - Cusco - Pérou
Según puntualizó Juan Incaroca Huamán, noble inca, esta ceremonia tuvo como connotación principal la autenticidad de su realización, “pues no fue una mera representación teatral si no un rito de la religión inca de saludo al sol, entidad más representativa del dios creador del universo para la religión ancestral de esta cultura”.
Desde la madrugada de hoy los oficiantes, aproximadamente 150 personas, esperaron la salida del sol en un usnu circular (especie de altar) de la comunidad campesina de Huayllarcocha, ubicada dentro del Parque Arqueológico de Sacsayhuamán en las cercanías de la ciudad de Cusco.
Para esta ceremonia los representares de los linajes incas vertieron atuendos de fina confección acorde a su investidura, como la denominada maskaypacha o corona real en la que se destacan dos plumas.
Esta ceremonia, que es como un Inti Raymi no oficial, se realizó en varia etapas. Los presentes encabezados por el inca y su corte después de arrodillarse para recibir los rayos solares encendieron el fuego sagrado.
Los representares de los linajes incas vertieron atuendos de fina confección acorde a su investidura - Cusco - Pérou
Luego el sumo sacerdote o Huillac Huma (cabeza iluminada) quien dirigió la ceremonia, procedió a saludar al dios Sol con la hoja de coca considerada planta sagrada para el mundo andino. También se ofrendó la hoja de coca al fuego sagrado.
Con la denominada chicha de jora, bebida hecha a base de maíz, los descendientes de los incas brindaron con los espíritus de las montañas.
Finalmente, el inca, protagonizado por Emilio Huamán Huillca, hizo una ofrenda al fuego sagrado para la pacha mama o madre tierra.
Cabe destacar que el ritual sagrado revaloró la denominada dualidad inca, aspecto de la cosmogonía andina que divide todas las cosas en dos, hombre mujer, izquierda derecha, sol y luna, debido a que la colla o esposa del inca participó de la ceremonia.
En el ritual participaron como gestores principales la asociación Gobierno Cultural del Tahuantinsuyo Incanato, representantes de la Academia Mayor de la Lengua Quechua, ente rector del idioma nativo del Perú y los dignatarios de la comunidad campesina Huayllar Cocha.