El conjunto de andenes semicirculares ubicado en la zona posterior de la fortaleza de Sacsayhuamán, en el sector denominado Cruz Mocco, y que puede ser visto desde la plaza de Armas de la ciudad del Cusco, pertenece a una cultura preincaica, según sostienen especialistas.
Recientes excavaciones arqueológicas realizadas por el Instituto Nacional de Cultura (INC) de Cusco confirmaron la teoría del estudioso John H. Rowe, quien sostenía que dichos terraplenes son de una cultura que habitó Cusco antes del Tahuantinsuyo.
Andenes semicirculares de la parte posterior del templo o fortaleza de Sacsayhuamán, según especialistas, son de origen preincaico o de una cultura que habitó el Cusco antes del estado incaico.
Se trata de la cultura Ayarmaca, conocida también como Killke, la cual floreció en la zona de Cusco entre los años 900 y 1200 después de Cristo, poco antes de la llegada de los incas, según Sabino Quispe, arqueólogo del INC-Cusco, residente de la obra.
Esta aseveración se basa, principalmente, en los casi seis mil fragmentos de cerámica Killke encontrada en el lugar, que en términos arqueológicos define lo que fue un asentamiento de personas.
Además, asociados directamente a la plataforma del segundo andén, se han identificado recintos de dicha cultura de arquitectura muy fina que están soterrados.
Detalle de andenes semicirculares de la parte posterior del templo o fortaleza de Sacsayhuamán.
“Hay mucho que excavar en todo este sector, porque existe gran cantidad de recintos killkes e incas, lo cual evidencia que probablemente Sacsayhuamán era un adoratorio importante antes de la llegada de los incas.”
Los andenes son intervenidos por el INC-Cusco para su puesta en valor, a fin de preservar y conservar la estructura arqueológica del lugar.
Los cuatro andenes preincaicos ocupan un área de cinco mil metros cuadrados, tienen una extensión que va desde los 170 a 200 metros de largo y de entre tres a cinco metros de alto, y fueron fabricados con piedra diorita verde.
El conjunto de andenes semicirculares ubicado en la zona posterior de la fortaleza de Sacsayhuamán, puede ser visto desde la plaza de Armas de la ciudad del Cusco.
Hasta el momento, los trabajos han incrementado en 30 por ciento la extensión que tenían los andenes antes de la intervención. En toda la parte posterior de la colina existen vestigios arqueológicos incas a la espera de ser descubiertos, refirió.
Los incas utilizaron los cuatro andenes Killke y construyeron otros dos de arquitectura más avanzada en la parte superior, mencionó el especialista.